Entradas

In-acción

 En la vida, tarde o temprano, siempre llegamos a momentos críticos, a cruces de caminos, en los que podemos coger las riendas y decidir lo que es mejor para nosotros o por el contrario no hacer nada y dejar que la vida nos lleve a la deriva, a merced de la corriente y confiar en que la fortuna haga su trabajo. Cada persona tiene sus circunstancias, las cuales, por una extraña razón, siempre son peores que las de la persona de al lado (curioso cuando menos). Está claro, que sobre esas circunstancias, no podemos influir. Por desgracia, eso no está en nuestras manos. Ante esto, simplemente podemos tomar 2 caminos de sentido opuesto. El primero de ellos, el que llamaremos opción 1, es utilizar estas circunstancias para justificar nuestra inacción, basta un "es que así es imposible", "es que es muy difícil", "mira esos tampoco pueden", "aquel si que puede, pero es que él es diferente,...". Con eso intentaremos engañar a nuestra conciencia, haciéndole...

Lo complejo de los complejos

Uno es calvo, el otro gordo, el otro es un fideo, la otra tiene un culo enorme, o las tetas pequeñas o demasiado grandes, el de más allá, tiene los dientes desiguales....Hasta ahí, todo bien, son datos objetivos, si eres calvo, eres calvo. Pero, ¿dónde termina lo objetivo y comienza ese montón de matices totalmente  subjetivos que nos hacen agachar la cabeza y pedir que nadie nos mire o haga cualquier insinuación carente de mala intención, que aun así, nos hunda en la miseria? Un complejo es algo propio, ajeno al resto del mundo, un reflejo de nuestra inseguridad, una equivocada certeza de que los demás nos miran y piensan "¿Cómo puede ir ese así por el mundo? Es algo que incluso en muchas ocasiones nos lleva a criticar al que no sufre por la misma característica de la forma en que lo hacemos nosotros, al que teniendo los brazos aún más delgados que los nuestros se pone una camiseta ajustada o a la que teniendo las piernas más gruesas que las nuestras, aún así, se calza una minif...

Intentando aprender

Feliz Nochebuena a todos en primer lugar. Creo que va llegando el momento de hacer un balance del año, pero siempre buscando el lado positivo, que es lo único que nos va a servir para el futuro. Este año he aprendido y sobre todo interiorizado (que saberlo, lo sabemos todos) lo fugaz que es la vida y a su vez, lo efímero que es todo dentro de ella. Hoy estás y mañana simplemente no estás, y no porque hayas dejado este mundo, o sí, si no simplemente porque ya no estás, te has tenido que ir lejos o se ha dado cualquier circunstancia que sencillamente impide que estés ahí. Creo que esto no debe verse como algo angustioso, ni negativo, todo lo contrario, debemos entender que lo único que podemos vivir es el ahora, este momento, porque nadie tiene garantizado el momento de dentro de 2 segundos, no debemos darlo por hecho, porque la vida nos ha demostrado 1000 veces que no es así. Disfrutemos de nosotros en primer lugar. Estemos bien o no, estamos aquí. También de los nuestros, estén o no co...