Intentando aprender

Feliz Nochebuena a todos en primer lugar.
Creo que va llegando el momento de hacer un balance del año, pero siempre buscando el lado positivo, que es lo único que nos va a servir para el futuro.
Este año he aprendido y sobre todo interiorizado (que saberlo, lo sabemos todos) lo fugaz que es la vida y a su vez, lo efímero que es todo dentro de ella. Hoy estás y mañana simplemente no estás, y no porque hayas dejado este mundo, o sí, si no simplemente porque ya no estás, te has tenido que ir lejos o se ha dado cualquier circunstancia que sencillamente impide que estés ahí. Creo que esto no debe verse como algo angustioso, ni negativo, todo lo contrario, debemos entender que lo único que podemos vivir es el ahora, este momento, porque nadie tiene garantizado el momento de dentro de 2 segundos, no debemos darlo por hecho, porque la vida nos ha demostrado 1000 veces que no es así. Disfrutemos de nosotros en primer lugar. Estemos bien o no, estamos aquí. También de los nuestros, estén o no con nosotros, pero mientras estén a golpe de teléfono o de mensaje, o simplemente de pensamiento están. Y recordemos a los que no están, pero intentando también no dejarnos llevar por la ausencia, si no por la presencia, por lo que nos enseñaron, por lo que queda de ellos en nosotros y por esos recuerdos que te sacan una sonrisa inevitablemente.
¿Qué creéis que nos dirían ellos si volvieran? Yo estoy seguro de que sería: "vive, disfruta de todo y de todos, deja lo malo a un lado porque no sirve de nada, céntrate en lo que tienes, que es mucho y no en lo que no tienes, porque siempre te faltará algo y eso no debe impedirte ser feliz".
También he aprendido que no debes aferrarte a nadie, y esto no quiere decir que no te sientas unido a los tuyos, si no que debes aprender a que las cosas fluyan, respetar el espacio de los demás y que simplemente elijan compartilo contigo, es decir, que estén contigo porque quieran estar, porque les aportes, no porque se sientan en la obligación o en la necesidad de estarlo.
Es fácil decir que hay que ser alegre, positivo pero lo difícil es ponerlo en práctica. Lo fácil realmente es dejarse llevar por este mundo de mierda, por esta sociedad de la abundancia material y la escasez emocional y después culpar a todo y a todos de lo que a tí te pasa. Estar bien y tener buena actitud ante la vida es un esfuerzo diario titánico, porque es luchar contracorriente. A veces lo lograrás, otras lamentablemente no, pero no por ello debes rendirte. Y ¿por qué? Porque cada día, cada momento que lo consigas será increíble y sobre todo, es algo que se transmite, que le llega a los demás y que por ello se multiplica.
Este año, debido a un cambio laboral, he constatado que, como dice el gran Kuppers, aunque no esté de moda, ser amable con los demás, funciona. La mayoría de la gente tiene una gran respuesta cuando les tratas bien, aunque puedan "venir" con ganas de pelea. Las personas son en muchas ocasiones como un espejo, te devuelven la imagen que tú les das. Todo el mundo tiene sus problemas y sus preocupaciones y debes darles la oportunidad de que se den cuenta de que tú no eres el culpable de ello, pero que si puedes ayudarles a estar un poco mejor.
Tenemos que seguir aprendiendo a respetar a los demás, pero a hacerlo de verdad. Esa es la clave para que todo vaya bien a tu alrededor. Tú eres como eres y los demás como son, y está obviedad se nos olvida constantemente. No juzgues a los demás desde tus ojos, si no desde los suyos. A lo mejor ese amigo del que tienes que estar tirando, por él, no se movería de casa jamás y por tí sale a tomar un café un día por semana. Y sí, seguramente tú quedarías a diario, pero por eso no puedes pensar que no te quiere o que tú le das más que él a tí, simplemente va más allá de lo que quisiera y lo hace por tí, valora eso, su esfuerzo desde su lugar. Esto evidentemente no está reñido con que debemos cuidar de los nuestros y que de lo que no cuidas, irremediablemente, se muere, y es mejor que aprendamos esto por reflexión que no por experiencia propia, porque esto último duele y de qué manera, y marca para siempre. Aquí todo se resume en una palabra, muy utilizada y poco puesta en práctica "empatía".
En 2021 también me he dado cuenta, de que el mundo no es de los valientes, que los valientes se dan contra las paredes a pecho descubierto, y no por eso sus actos son más valiosos. Cada persona tiene su cobardía y su valentía y decide cuando ponerlas sobre la mesa. Cada uno tiene su momento y su lugar y este llegará ("'cual piedra de 50 toneladas cayendo delante de sus pies", dice una amiga mía) o quizá no llegue nunca. De la misma forma unos y otros deberán asumir las consecuencias de sus actos o no actos.
Permitidme otro consejo, ser muy cuidadosos con la manera en la que os habléis a vosotros mismos. En muchas ocasiones somos terriblemente duros, crueles e irrespetuosos cuando hablamos con nuestro yo interior. Nadie aguantaría que le hablásemos de esa forma. Y si eso es así, ¿por qué lo hacemos? ¿por qué no nos hablamos con la amabilidad y las ganas de ayudar con las que lo haríamos con nuestro mejor amigo? Probarlo, ya veréis como la cosa cambia. Y evitad palabras que puedan decir lo mismo, pero con un matiz negativo (no es lo mismo "tener la culpa" que la "responsabilidad" de algo, aunque os parezca igual).
Y por último, quería poner el foco sobre otra cosa. Cuantas veces hemos dicho eso de "la vida no es justa". Yo personalmente, lo he hecho mil veces, y me arrepiento de haberlo dicho y de haberlo pensado. Las vida no es justa, ni injusta, simplemente es. Cuando decimos, "no es justo que me haya pasado esto" debemos preguntarnos a la vez "¿sería justo para alguien que le ocurriera esto?" Porque al decir que algo es injusto, estamos dejando entrever que si que sería justo para alguien.  Simplemente nadie merece morir, nadie merece enfermar, tener una discapacidad, nadie merece estar sólo... Las cosas simplemente ocurren y justo o injusto, nada puede cambiarlas, debemos aceptarlas y seguir peleando por estar bien. Lo contrario, regodearnos en nuestra desgracia, maldecir, quejarnos,... no va arreglar nada y nos va a impedir pasar página y seguir adelante. Todos podemos tener un mal día y hay que permitírselo, pero hay que intentar no quedarse ahí mucho tiempo.
Espero que todo esto os sirva al menos para reflexionar sobre vuestras cosas. No pretendo dar lecciones de nada, yo soy el primero que debe seguir trabajando para lograr estas cosas tan fáciles de decir y tan difíciles de hacer.
 A por la vida gente maravillosa.

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